domingo, 4 de marzo de 2012

Apocalipsis capitulo 4 Decodificado


CAPITULO 4
1.       Después de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de éstas.
Habiendo llegado Juan al reposo del señor, por su gracia y misericordia, fue llamado por nuestro Señor Jesucristo para revelarle las cosas que han de suceder en su momento.
2.     Y luego yo fui en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado.
Juan en el espíritu, es decir con el Espiritu Santo, es llevado por el señor al lugar santísimo, al sitio en el cielo donde reposa el trono sagrado del señor.
3.      Y el que estaba sentado, era al parecer semejante a una piedra de jaspe y de sardio: y un arco iris había alrededor del trono, semejante en el aspecto a la esmeralda.
Y la imagen de Jesús comparándolo con piedras es clara y contundente y  representan lo siguiente: “Cuando Dios mando a Moisés a hacer las vestiduras sacerdotales dijo: Harás el pectoral del juicio de obra primorosa…y lo llenaras de pedrería en cuatro hileras de piedra…y las piedras serán según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres…serán según las doce tribus” aquí se nombran dos, que son la primera el Sardio que representa a Rubén el primogénito de Jacob y Jaspe que representa a Benjamín el último de los hijos.
Aquí Dios vuelve a expresarse con la analogía de él mismo como el primero y el último.
El arcoíris representa al pacto de Dios con su pueblo santo.
4.     Y alrededor del trono había veinticuatro sillas: y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro.
Aquí la palabra misma interpreta claramente quienes son estos veinticuatro ancianos en el capítulo anterior: “Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”
“El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles”
“No tengas ningún temor de las cosas que has de padecer. He aquí, el diablo ha de enviar algunos de vosotros a la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación de diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”.
Por anciano tenemos a una persona sabia, que ya ha vencido en el nombre de Cristo, hombres justos y piadosos que se han guardado del mundo y han guardado los mandamientos de YHAVEH.

5.      Y del trono salían relámpagos y truenos y voces: y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete Espíritus de Dios.
Aquí está El espíritu de Dios hablando con poder.
Dios en su perfección infinita está conformado por siete espíritus que representan el todo y que son:
·        El Espíritu de Dios.
·        El Espíritu de Sabiduría.
·        El Espíritu de Inteligencia.
·        El Espíritu de Consejo.
·        El Espíritu de Poder.
·        El Espíritu de Conocimiento.
·        El Espíritu de Temor a YHAVEH.
6.     Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro animales llenos de ojos delante y detrás.
Esta visión como de mar de vidrio, es el numero incontable de Ángeles que sirven a Dios y que se encuentran delante de su trono y que al juntarse hacen un número tan grande que parece un mar y que por su brillantez se le compara con el brillo del cristal.
Y el primer animal era semejante a un león; y el segundo animal, semejante a un becerro; y el tercer animal tenía la cara como de hombre; y el cuarto animal, semejante a un águila volando.
Aquí se habla de cuatro seres vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás cada uno con una características distintivas, el primero como un león, el segundo como un becerro, el tercero como con cara de hombre y el cuarto como de ave.
También hablamos del número 4, este número representa para lo terrenal lo que el 7 para lo espiritual, algo que está completo, el todo.
Aquí claramente se evidencia la existencia ante el trono de Dios de una representación de la creación viviente en la tierra.
7.      Y los cuatro animales tenían cada uno por sí seis alas alrededor, y de dentro estaban llenos de ojos; y no tenían reposo día ni noche, diciendo: Santo, santo, santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir.
Estos seres vivientes, que son la creación de Dios, tienen seis alas cada uno, esto demuestra la aceptación de Dios aun conociendo nuestras imperfecciones, ya que al hablar del número 6, hablamos de algo imperfecto, nos recuerda que somos débiles en la carne, pero que aun así tenemos un lugar guardado delante de Dios.
Revelándonos la existencia de una parte  de Dios en cada uno de los seres vivos que habitan en nuestro planeta.
8.     Y cuando aquellos animales daban gloria y honra y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás,
9.     Los veinticuatro ancianos se postraban delante del que estaba sentado en el trono, y adoraban al que vive para siempre jamás, y echaban sus coronas delante del trono, diciendo:
10.  Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud: porque tú criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron criadas.


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