viernes, 24 de febrero de 2012

El Mensaje a las 7 Iglesias ( capitulo 3)


CAPITULO 3
Este es el mensaje:
Conozco las obras de muchos que se dicen ser cristianos y están muertos en sus pecados.
Por eso te digo que todo aquel que no muera para el pecado no podrá ser justificado delante de Dios.
Acuérdate que a ti fue revelada la verdad, ponla en práctica y arrepiéntete de tus pecados, porque el tiempo de mi venida está cerca
Todo aquel que viene a mí, deberá purificar su cuerpo para andar en santidad y así ser dignos de mí.
He  abierto aquí  la puerta de mi reposo, de la gracia para ti, la cual ninguna fuerza puede cerrar solamente yo, porque has guardado mi palabra y te has mantenido firme en mi testimonio.
He aquí yo voy contra aquellos que dicen ser pueblo mío y no lo son, sino que mienten y así engañan a muchos; yo los hare entender con dolor su error y hare que vengan y adoren al Dios verdadero.
Vendrá un tiempo de pruebas sobre mi pueblo escogido, pero no temas, siempre que guardes mi palabra yo también te guardare.
Aquellos que en medio de mi pueblo no se esfuercen por alcanzar la perfección a la cual han sido llamados, serán desechados de mi presencia.


Decodificando paso a paso
1.     Y escribe al ángel de la iglesia en SARDIS: El que tiene los siete Espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice estas cosas: Yo conozco tus obras que tienes nombre que vives, y estás muerto.
Conozco las obras de muchos que se dicen ser cristianos y están muertos en sus pecados.
2.    Sé vigilante y confirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios.
Por eso te digo que todo aquel que no muera para el pecado no podrá ser justificado delante de Dios.
3.    Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárdalo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré a ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré a ti.
Acuérdate que a ti fue revelada la verdad, ponla en práctica y arrepiéntete de tus pecados, porque el tiempo de mi venida está cerca.
4.   Mas tienes unas pocas personas en Sardis que no han ensuciado sus vestiduras: y andarán conmigo en vestiduras blancas; porque son dignos.
Todo aquel que viene a mí, deberá purificar su cuerpo para andar en santidad y así ser dignos de mí.
5.    El que venciere, será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.
6.    El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
7.    Y escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:
8.    Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
He  abierto aquí  la puerta de mi reposo, de la gracia para ti, la cual ninguna fuerza puede cerrar solamente yo, porque has guardado mi palabra te has mantenido firme en mi testimonio.
9.    He aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser judíos, y no lo son, mas mienten; he aquí, yo los constreñiré a que vengan y adoren delante de tus pies, y sepan que yo te he amado.
He aquí yo voy contra aquellos que dicen ser pueblo mío y no lo son, sino que mienten y así engañan a muchos; yo los hare entender con dolor su error y hare que vengan y adoren al Dios verdadero.
10.Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la tentación que ha de venir en todo el mundo, para probar a los que moran en la tierra.
Vendrá un tiempo de pruebas sobre mi pueblo escogido, pero no temas, siempre que guardes mi palabra yo también te guardare.
11.  He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
12.Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo.
13. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
14. Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:
15. Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío, o caliente!
16.Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Aquellos que en medio de mi pueblo no se esfuercen por alcanzar la perfección a la cual han sido llamados, serán desechados de mi presencia.
17. Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo;
18.Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
19.Yo reprendo y castigo a todos los que amo: sé pues celoso, y arrepiéntete.
20.He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
21.Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
22.El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

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